lunes, 13 de abril de 2009

Minas y energía, claves para enfrentar la crisis


Mientras que el PIB creció 2,5% en 2008, este sector creció 7,3%.

Nota tomada de Elespectador.com - 8 Abr 2009

El sector de minas y energía puede ser el as bajo la manga de Colombia para hacerle el quite al coletazo de la crisis económica mundial, admite el Gobierno.

El crecimiento que ha experimentado en los últimos años, jalonado por el desarrollo de políticas que han atraído la inversión extranjera y el incremento del número de proyectos en los sectores de hidrocarburos, gas, energía y minería, demuestran su solidez, dice el ministerio de Minas y Energía en un boletín.

Dice el estudio que esta afirmación se basa en cifras concretas, mientras que el PIB del país creció un 2,5% en 2008, el PIB de minas y canteras, que incluye petróleo y minería, creció el 7,3%.

A ese 7.3% aportan principalmente el petróleo con el 10,3% de crecimiento y el carbón con un 4,8%, mientras que minerales no metálicos decrecieron 1,4% y minerales metálicos el 1,7%.

Sin embargo, metales preciosos y polimetálicos, como el oro y cobre, tienen excelentes perspectivas de crecimiento en el país. La exploración de títulos mineros con gran potencial como La Colosa, Taraira, Angostura, Gramalote, Mandé y Pantanos - Pegadorcitos, si logran la viabilidad ambiental y étnica necesaria para su desarrollo, harían un importante aporte en ese sentido. No sería exagerado decir que el oro puede tener iguales o mejores perspectivas de crecimiento que el petróleo debido a la actual dinámica de los precios, precisa el informe.

Recuerda el informe que el sector de minas y energía despierta confianza en los inversionistas: de los US$10.564 millones de inversión extranjera directa total en el país durante 2008, el 33,8%, cerca de U$3.570 millones, lo aportó el petróleo, con un crecimiento del 7,1%. El comportamiento del sector minero es aún más sorprendente y alentador, con un crecimiento del 92,3%, es decir, aportó el 20% del total quwe representa U$2.116 millones.

viernes, 3 de abril de 2009

El futuro de las energías no convencionales




Por: José Fernando Isaza



Las investigaciones en fuentes alternas son de vieja data, como la solar, la eólica, la maremotriz, la geotérmica. El problema para su difusión ha sido el costo. La reducción de precios de los hidrocarburos que sigue al inicio de la guerra Irán-Irak, bajó la prioridad de las fuentes no convencionales.


El repunte de los precios del petróleo en el año 2008 revivió el interés de las fuentes energéticas diferentes al petróleo. Había razones para un mayor optimismo: por una parte el desarrollo tecnológico había permitido reducir los precios del kilovatio generado por celdas solares y por molinos de viento; por otra, la escalada de precios de los hidrocarburos había superado cualquier pronóstico razonable.

A lo anterior debe agregarse un factor determinante, que no lo era en 1980: el efecto sobre la temperatura de la atmósfera causado por la combustión de hidrocarburos. En estas condiciones las energías que no emitan anhídrido carbónico tienen una valoración ambiental; en esta forma la venta de derechos de emisión las hace más competitivas.

Los precios del petróleo en 2007-2008 y los subsidios otorgados a los productores de biocombustibles permitieron desarrollar una serie de proyectos que, si bien son neutros en la emisión de anhídrido carbónico, compiten con la producción de alimentos y causaron el aumento de precios de éstos. De acuerdo con la FAO, se aumentó en 80 millones el número de personas con hambre, llegando a 925 millones.

El resultado ha sido un beneficio para los agricultores comerciales de gran escala y un empobrecimiento de los sectores desprotegidos. En Colombia los privilegios tributarios y la obligación de mezclar los biocombustibles con los hidrocarburos reduce los ingresos del impuesto municipal a la gasolina, sin beneficio para el usuario. Si a esto se agregan los contratos de estabilidad tributaria, el país cuenta con pocas opciones de política.

Una de las energías alternativas que tuvo un mayor desarrollo tecnológico fue la eólica. El costo del kilovatio está alrededor de $182, antes de transmisión y distribución. La energía geotérmica es hoy casi competitiva con la térmica convencional.

El costo de operación por kilómetro recorrido de un carro eléctrico es igual al de un vehículo con motor de explosión. En Colombia puede ser menor por los impuestos a la gasolina. Las limitaciones siguen siendo el alto costo de las baterías y su poca capacidad de almacenamiento de energía que limita sensiblemente la autonomía. Es interesante recordar que el vehículo eléctrico aparece antes que el de motor de explosión, pero su uso se había limitado a lugares cerrados y a los campos de golf.

Sigue siendo una gran preocupación que la energía que no emite gases de invernadero y que su costo es competitivo con los convencionales, sea la nuclear, con todos los riesgos que ésta conlleva.

Esto hace pensar la conveniencia de recordar que la energía más económica y ambientalmente más amable es la eficiencia y el ahorro.